Conductividad — µS/cm
Definición técnica
La conductividad es una medida de la capacidad del agua del sistema de calefacción para conducir una corriente eléctrica. Se determina principalmente por la concentración de sustancias iónicas disueltas en el agua, incluidos minerales, sales, químicos de tratamiento y productos de corrosión. La conductividad se mide en microsiemens por centímetro (µS/cm).
En un sistema de calefacción cerrado, la conductividad proporciona una indicación útil de la concentración general de iones disueltos en el agua circulante. No identifica qué sustancias individuales están presentes, pero una lectura de conductividad inusualmente alta o cambiante puede indicar cambios en la química del agua que pueden requerir una investigación más profunda.
Definición simplificada
La conductividad mide cuántas sustancias disueltas cargadas eléctricamente están presentes en el agua del sistema. Estas pueden provenir del agua de llenado original, químicos de tratamiento, productos de corrosión u otros contaminantes.
Un cambio en la conductividad puede proporcionar una indicación temprana de que la condición del agua del sistema ha cambiado.
¿Por qué es importante probar la conductividad?
La conductividad es útil porque la concentración de sustancias disueltas en el agua del sistema de calefacción puede influir en la corrosión, la formación de incrustaciones y la estabilidad general de la química del agua.
Un nivel de conductividad alto o inesperadamente creciente puede indicar:
Altos niveles de sales disueltas o minerales en el agua del sistema.
Reposiciones repetidas con agua de la red, que pueden introducir minerales disueltos adicionales y oxígeno.
Contaminación de otra fuente de agua o sustancia.
Concentraciones excesivas de ciertos productos químicos de tratamiento.
Productos de corrosión disueltos acumulándose dentro del sistema.
Cambios causados por componentes del sistema, fugas o agua de llenado inapropiada.
La conductividad elevada puede aumentar la capacidad del agua para transportar corrientes eléctricas asociadas con corrosión electroquímica, aumentando potencialmente el riesgo de corrosión de metales en radiadores, calderas, intercambiadores de calor y tuberías.
Por lo tanto, la conductividad debe considerarse junto con otras mediciones como pH, concentración de inhibidor, hierro, cobre y otros parámetros de calidad del agua para obtener una imagen completa del estado del sistema de calefacción.
Nota importante de interpretación
Un resultado de conductividad normalmente no debe evaluarse de forma aislada. Diferentes fuentes de agua de llenado y productos de tratamiento de agua pueden producir valores de conductividad significativamente diferentes. Por ejemplo, el agua del sistema tratada adecuadamente puede tener una conductividad más alta que el agua desmineralizada sin tratar sin necesariamente indicar un problema.
La evaluación más útil es si la conductividad es apropiada para el sistema, el régimen de tratamiento y la guía de calidad del agua aplicable, y si ha cambiado significativamente en comparación con los resultados anteriores.
