Definición técnica
Los Sólidos en Suspensión es una medida de la concentración de partículas insolubles suspendidas en el agua del sistema de calefacción, expresada en miligramos por litro (mg/L).
Estas partículas pueden incluir productos de corrosión, magnetita, óxido, fragmentos de incrustaciones, escombros de instalación, suciedad, lodo y otra contaminación particulada circulando dentro del sistema.
A diferencia de las sustancias disueltas, los sólidos en suspensión no están químicamente disueltos en el agua y pueden ser potencialmente eliminados por filtración, separación o sedimentación. Su concentración proporciona una indicación útil de la limpieza física del agua del sistema de calefacción y la medida en que la contaminación particulada puede estar circulando a través de los componentes del sistema.
Definición simplificada
Los sólidos en suspensión son las pequeñas partículas de suciedad, óxido, escombros de corrosión y otro material flotando en el agua del sistema de calefacción.
Los niveles altos pueden indicar que el sistema está sucio o que se está desarrollando corrosión y lodo. Estas partículas pueden circular a través de la caldera, radiadores, bombas y válvulas y pueden causar obstrucciones, desgaste y rendimiento reducido del sistema.
Los sólidos en suspensión son importantes porque la contaminación particulada excesiva puede afectar la eficiencia, confiabilidad y longevidad del sistema de calefacción.
Un resultado anormal de sólidos en suspensión puede indicar:
Productos de corrosión circulando dentro del sistema, incluyendo óxidos de hierro como la magnetita.
Acumulación o movilización de lodos y depósitos dentro de radiadores y tuberías.
Residuos de instalación que permanecen dentro de un sistema nuevo o recientemente modificado.
Incrustaciones u otros depósitos desprendiéndose de las superficies internas.
Limpieza o enjuague inadecuado del sistema.
Filtración deficiente o separación magnética ineficaz.
Corrosión continua que genera constantemente nuevo material particulado.
Contaminación introducida durante la instalación, mantenimiento o modificación del sistema.
Los altos niveles de sólidos en suspensión pueden contribuir a una variedad de problemas del sistema, incluyendo:
Bloqueos y restricciones en vías fluviales estrechas, válvulas e intercambiadores de calor.
Circulación reducida y calentamiento desigual.
Acumulación de lodos en radiadores, potencialmente creando puntos fríos.
Mayor desgaste en bombas y otros componentes móviles.
Ensuciamiento de los intercambiadores de calor de la caldera.
Eficiencia reducida de las válvulas de control y las válvulas termostáticas de radiador.
Mayor riesgo de fallo de componentes.
Reducción de la efectividad de la transferencia de calor y el rendimiento general del sistema.
Los productos de corrosión magnética fina como la magnetita son particularmente significativos en los sistemas de calefacción modernos. Estas partículas pueden circular con el agua del sistema y acumularse dentro de bombas, válvulas, intercambiadores de calor y otros componentes con pequeñas vías fluviales internas.
Las pruebas de sólidos suspendidos proporcionan, por lo tanto, una indicación importante de si el agua del sistema está suficientemente limpia y si se requiere una investigación adicional, limpieza del sistema, purga o filtración.
Los sólidos en suspensión no deben evaluarse normalmente de forma aislada. La cantidad de partículas presentes indica el nivel de contaminación particulada pero no necesariamente identifica su composición o la causa subyacente.
Por ejemplo, los sólidos en suspensión elevados podrían resultar de una corrosión activa, lodos históricos siendo perturbados, escombros de instalación o depósitos liberados durante la limpieza.
El resultado debe considerarse por lo tanto junto con parámetros como hierro, cobre, aluminio, turbidez, concentración de inhibidor y pH para ayudar a determinar si la contaminación está asociada con corrosión u otra condición del sistema.
También es importante considerar si la muestra representa con precisión el agua del sistema circulante, ya que el material en suspensión puede depositarse cuando el agua permanece estacionaria y por lo tanto puede variar dependiendo de dónde y cuándo se toma la muestra.