Definición técnica
El aluminio es una medida de la concentración de aluminio disuelto presente en el agua del sistema de calefacción, expresada en miligramos por litro (mg/L).
El aluminio se utiliza ampliamente en los sistemas de calefacción modernos, especialmente en intercambiadores de calor de calderas y bombas de calor, radiadores y otros componentes o aleaciones. Fernox incluye el aluminio como parámetro específico de laboratorio en sus servicios de análisis de agua por correo.
Los componentes de aluminio suelen depender de una fina capa protectora de óxido en su superficie. Una química adecuada del agua del sistema y la inhibición de la corrosión ayudan a mantener protegidos los componentes metálicos. Por lo tanto, si se detecta una concentración de aluminio inesperadamente elevada en el agua circulante, puede ser un indicio importante de que los componentes que contienen aluminio están sufriendo los efectos de la corrosión o de una química inadecuada del agua.
Definición simplificada
El análisis de aluminio mide cuánto aluminio hay presente en el agua del sistema de calefacción.
Como el aluminio se utiliza en componentes como algunos intercambiadores de calor y radiadores, un nivel inusualmente alto puede indicar que un componente de aluminio podría estar corroyéndose. Analizarlo ayuda a detectar este problema antes de que la corrosión provoque daños más graves en el sistema.
El aluminio es importante porque una concentración elevada en el agua circulante del sistema puede indicar corrosión o deterioro de los componentes que contienen aluminio.
Un resultado anormal o elevado de aluminio puede indicar:
Corrosión de los componentes de aluminio dentro del sistema de calefacción.
pH inadecuado del agua del sistema para los materiales instalados.
Protección insuficiente o ineficaz contra la corrosión.
Contaminantes que interfieren con la eficacia del inhibidor.
Limpieza inicial deficiente del sistema o contaminantes residuales de la instalación.
Cambios en la química del agua tras el vaciado, enjuague, rellenado o mantenimiento.
Introducción repetida de agua dulce y oxígeno por fugas o rellenados frecuentes.
Productos de corrosión existentes que se liberan o disuelven en el agua en circulación.
La relación entre el aluminio y el pH es especialmente importante. Fernox destaca el control del pH como una parte importante de la protección contra la corrosión y formula Protector F1 con agentes amortiguadores para mantener el agua del sistema dentro de un rango adecuado; el producto está diseñado específicamente para sistemas de metales mixtos que incluyen aluminio.
Si las condiciones del agua del sistema se vuelven inadecuadas, las superficies de aluminio pueden ser más vulnerables al deterioro. Por lo tanto, un resultado elevado de aluminio puede ser especialmente útil cuando se presenta junto con un pH o una concentración de inhibidor anormales.
La corrosión del aluminio puede contribuir potencialmente a:
Daños en intercambiadores de calor de aluminio y otros componentes.
Formación de productos de corrosión y depósitos.
Aumento del material suspendido o disuelto en el agua del sistema.
Obstrucción de los conductos de agua o ensuciamiento de los componentes.
Reducción del rendimiento de transferencia de calor.
Fugas cuando la corrosión alcanza niveles graves.
Fallo prematuro de componentes costosos del sistema.
Fernox también señala que contaminantes como los residuos de fundente, los lodos de corrosión existentes y los restos de productos de limpieza pueden afectar negativamente al rendimiento del inhibidor, lo que podría permitir que la corrosión continúe incluso después de añadir el tratamiento.
Por lo tanto, analizar el aluminio es especialmente valioso como parte de una evaluación más amplia de la corrosión. Por ejemplo, un nivel elevado de Hierro puede indicar corrosión de componentes ferrosos; un nivel elevado de Cobre puede indicar el deterioro de componentes que contienen cobre; y un nivel elevado de Aluminio puede ayudar a identificar el deterioro asociado a las piezas del sistema que contienen aluminio.
Por lo tanto, al evaluar el estado del sistema de calefacción, el aluminio debe tenerse en cuenta junto con parámetros como el pH, la concentración de inhibidor, el hierro, el cobre, la conductividad, los cloruros y los sólidos en suspensión.
Aluminium should not normally be assessed in isolation. The significance of the result depends on whether aluminium components are actually present within the heating system and on the wider water chemistry.
A detectable aluminium concentration does not automatically mean that significant corrosion is occurring. Small quantities may originate from the filling water or other sources, so the result is most useful when compared with the original filling-water concentration, previous test results and the materials installed within the system.
The combination of elevated aluminium, unsuitable pH and/or insufficient inhibitor protection would provide stronger evidence that corrosion of an aluminium-containing component should be investigated than an aluminium result alone.
It is also important to consider chloride and overall conductivity. Aggressive water chemistry can affect corrosion behaviour, while appropriate treatment and pH control are intended to protect mixed-metal systems, including aluminium. Fernox's current Protector F1 is specifically formulated for corrosion and scale protection in systems containing aluminium and uses pH buffering as part of that protection strategy.
The Aluminium result should therefore be interpreted against the system materials, filling-water chemistry, treatment regime, appliance manufacturer's requirements and other corrosion-related laboratory parameters.